El mayor riesgo para las empresas
El mayor riesgo para las empresas
El impacto de la interrupción del negocio (incluida la interrupción de la cadena de suministro) es el mayor riesgo para las empresas por séptimo año consecutivo (Fuente: Allianz Risk Barometer, Top Business Risks for 2019).

Indistintamente del sector, las empresas se enfrentan a un número cada vez mayor de escenarios de interrupción del negocio disruptivos: colapso de los sistemas de IT centrales, retiradas de productos del mercado, terrorismo y situaciones de violencia política o disturbios, incidentes ambientales o de contaminación, incluso los cambios normativos pueden paralizar a las empresas de forma temporal o prolongada y tener un efecto devastador en sus ingresos.
La experiencia ha demostrado que es poco probable que las empresas que no están preparadas para los desastres sobrevivan a incidentes de este tipo, independientemente de la cobertura del seguro existente.
La capacidad de la organización para continuar realizando la entrega de productos o servicios a niveles predefinidos aceptables después de un incidente disruptivo.
Con antelación, la empresa debe redactar y probar un plan sólido de continuidad del negocio para evitar o mitigar pérdidas catastróficas debidas al cierre de las operaciones después de una interrupción.
Expertos de TÜV SÜD realizan la Diagnosis de riesgo de interrupción del negocio consistente en:
El plan de continuidad del negocio (BCP) garantiza la operación mínima de servicios críticos tras una interrupción, mientras que el plan de recuperación ante desastres (DRP) se enfoca en la restauración técnica y operativa, especialmente en infraestructuras IT. Ambos son complementarios, pero con enfoques distintos.
Entre los más comunes están no actualizar el plan periódicamente, excluir proveedores clave, no realizar simulacros reales, y centrarse solo en riesgos tecnológicos, olvidando factores humanos o regulatorios. La falta de pruebas reales suele ser el punto más débil.
Sectores como logística, alimentación, salud, manufactura o IT son especialmente sensibles, ya que dependen de cadenas de suministro críticas, tecnologías específicas o tiempos de respuesta mínimos. No obstante, cualquier empresa sin un plan probado está en riesgo.
Idealmente, debe revisarse al menos una vez al año o tras cualquier cambio relevante en procesos, estructura, normativa o entorno. También es recomendable revaluarlo después de cualquier incidente disruptivo, aunque este haya sido gestionado con éxito.
Site Selector
Global
Americas
Asia
Europe
Middle East and Africa