Cuantifica el riesgo de accidentes graves y toma decisiones con una base técnica
Cuantifica el riesgo de accidentes graves y toma decisiones con una base técnica
Conoce la probabilidad y las consecuencias de posibles fugas, incendios, explosiones o dispersiones tóxicas en tu instalación.
El Análisis Cuantitativo de Riesgos, también conocido como ACR o QRA (Quantitative Risk Assessment), es una metodología que combina la frecuencia estimada de los escenarios accidentales con sus posibles consecuencias para calcular el nivel de riesgo de una instalación industrial.
A diferencia de un análisis cualitativo, el ACR permite representar y comparar numéricamente el riesgo, identificar los escenarios que más contribuyen al resultado y comprobarlo frente a los criterios de aceptabilidad del riesgo aplicables.
En TÜV SÜD te ayudamos a determinar si el riesgo es tolerable, identificar las medidas de reducción más eficaces y justificar técnicamente tus decisiones ante la Administración y otras partes interesadas.
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Puedes necesitar un Análisis Cuantitativo de Riesgos cuando proyectas una nueva instalación, introduces sustancias peligrosas, modificas una planta existente o necesitas evaluar su compatibilidad con el entorno..
En instalaciones existentes, el ACR puede ser necesario cuando se incorporan nuevas sustancias, aumentan las cantidades almacenadas, se modifican las condiciones de operación o cambia el entorno próximo.
También puede ser necesario si la instalación está afectada por la normativa de accidentes graves. En este caso, la Administración puede solicitar una evaluación cuantitativa para analizar la vulnerabilidad sobre personas, edificios e infraestructuras.
El estudio resulta especialmente relevante para:
Realizar el ACR en fases tempranas permite incorporar criterios de seguridad antes de cerrar el diseño o comprometer la implantación de la instalación.
Un ACR puede ayudarte a determinar:
El objetivo no es solo calcular el riesgo, sino convertir el resultado en decisiones concretas de diseño, ubicación, protección y respuesta ante emergencias.
Acordamos la finalidad del estudio, el emplazamiento, las sustancias, los procesos, los receptores y los criterios con los que se evaluarán los resultados.
Seleccionamos escenarios representativos asociados a equipos, operaciones y sustancias peligrosas. El análisis puede incluir pérdidas de contención, fugas, derrames, incendios, explosiones y dispersiones tóxicas.
Cuando exista un análisis previo, como un HAZOP, sus resultados pueden utilizarse como información de partida, sin sustituir la evaluación específica del ACR.
Estimamos la frecuencia de los escenarios a partir de información técnica, datos de fiabilidad, condiciones operativas y metodologías reconocidas.
Las hipótesis y fuentes empleadas se documentan para asegurar la trazabilidad del estudio.
Evaluamos la evolución y el alcance de los posibles fenómenos accidentales, considerando las características de la sustancia, las condiciones de liberación, el entorno y las medidas existentes.
El alcance puede contemplar:
Combinamos frecuencias y consecuencias para obtener indicadores cuantitativos y representaciones del riesgo. Según la finalidad y los criterios aplicables, el resultado puede incluir curvas de riesgo individual, riesgo social, franjas de seguridad u otros indicadores relevantes.
Identificamos qué escenarios o elementos contribuyen más al riesgo y analizamos posibles medidas preventivas y de mitigación.
Priorizar las medidas según su impacto sobre el riesgo permite orientar mejor las inversiones y evitar actuaciones que apenas modifican el resultado final.

Según el alcance acordado, el proyecto puede incluir:
Dispondrás de un análisis documentado y trazable para respaldar decisiones de ingeniería, tramitación, planificación territorial y gestión de emergencias.
El Real Decreto 840/2015 regula en España el control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervienen sustancias peligrosas. Entre otras materias, contempla obligaciones relacionadas con el informe de seguridad, las modificaciones de instalaciones, los planes de emergencia y la planificación del uso del suelo.
El ACR puede utilizarse para evaluar el riesgo que una instalación representa para su entorno, apoyar decisiones de planificación territorial y analizar la vulnerabilidad de elementos próximos.
La necesidad, alcance y criterios concretos del ACR pueden depender de la comunidad autónoma, la instalación y el trámite administrativo correspondiente.
En Cataluña, la Instrucción DGI 3/2021 regula determinadas evaluaciones documentales que deben realizar los organismos de control en establecimientos afectados por la normativa de accidentes graves e incluye específicamente la evaluación del ACR.
El ACR no solo resulta útil para evaluar el impacto exterior de un establecimiento industrial. También puede aportar información para tomar decisiones dentro del propio establecimiento.
Mediante un estudio de ubicación de instalaciones o edificios pueden evaluarse emplazamientos para:
Conocer la distribución del riesgo ayuda a evitar que personas, edificios o funciones críticas queden expuestos innecesariamente.
Cuantifica el riesgo de accidentes graves y justifica decisiones críticas de diseño, ubicación y mitigación
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Servicio ofrecido por TÜV SÜD Iberia S.A.U.
Es un estudio que combina la frecuencia estimada y las consecuencias de posibles accidentes para expresar numéricamente el riesgo de una instalación.
En función del proceso, pueden estudiarse fugas, derrames, incendios, explosiones, dispersiones tóxicas y otros escenarios asociados a sustancias peligrosas.
El análisis de consecuencias estudia el alcance y la intensidad de los efectos. El ACR incorpora además la frecuencia de los escenarios para calcular el riesgo.
No necesariamente. La necesidad y el alcance dependen del nivel de afectación, el trámite, la comunidad autónoma y los requerimientos de la autoridad competente.
Sí. El análisis puede apoyar estudios de ubicación de edificios y determinar la exposición de salas de control, oficinas u otras zonas ocupadas.
Sí. Se puede realizar una evaluación independiente de los escenarios, hipótesis, datos, cálculos, resultados y conclusiones.
Normalmente se requiere información sobre sustancias, cantidades, equipos, procesos, condiciones de operación, emplazamiento, población y medidas de protección. La documentación exacta dependerá del alcance.
No. El HAZOP identifica desviaciones, causas y consecuencias del proceso. El ACR cuantifica las frecuencias, consecuencias y niveles de riesgo de los escenarios seleccionados. Un estudio complementa al otro.
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