Consejos y técnicas para arrancar tu vehículo en invierno sin problemas.
Viernes, 11 enero, 2024
El invierno trae consigo no solo temperaturas gélidas, sino también el reto adicional de arrancar el coche por las mañanas. Aquellos que viven en climas extremadamente fríos saben que esta tarea aparentemente simple puede convertirse en una verdadera prueba de paciencia.
A continuación, te dejamos algunos tips para que arrancar el coche este invierno no sea tarea imposible. ¡Empezamos!
Cuando el motor del coche arranca en frío necesita un tiempo para coger temperatura y alcanzar el nivel de calor óptimo para su funcionamiento. Si guardas tu coche habitualmente en un parking, tras arrancar, el nivel de temperatura óptimo se alcanzará antes, lo que ayuda al motor a sufrir menos tras la puesta en marcha.
Si aparcamos fuera de un garaje o recinto cubierto y siempre que podamos elegir, es preferible hacerlo entre dos edificios, de espaldas al viento o debajo de una farola encendida, porque el motor de arranque y la batería sufrirán un poquito menos, al mantener el vehículo con algo más de temperatura.
Si no encuentras un lugar protegido, puedes utilizar una lona que cubra todo el vehículo. Existen lonas especialmente diseñadas para proteger el coche de las inclemencias del tiempo.
La batería es uno de los elementos a los que más afecta el frío invernal. Lo primero, asegúrate de que está completamente cargada. Para ello, intenta hacer un uso frecuente de tu coche, ya que, de no utilizarse a menudo, la batería se va descargando. Otra opción es utilizar un cargador.
Dicho esto, antes de arrancar, calienta la batería encendiendo los faros del vehículo o la calefacción durante un minuto. Después apágalos (lo explicamos en el siguiente punto). Con este breve calentamiento, la batería se calentará, y estará lista para iniciar el arranque.
Después de lo anterior, asegúrate de apagar todos los dispositivos del interior del vehículo. De esta manera, estaremos ahorrando energía de la batería. Ten en cuenta que este elemento necesita mucha energía para poder arrancar el motor. Así que, si antes de arrancar, las luces, la radio, el sistema de climatización o los motores de las escobillas están encendidos, apágalos todos.
Aunque tu vehículo te permita arrancarlo sin tener que pisar este pedal, hazlo. Písalo a fondo mientras arrancas. Al cortar la transmisión del coche, el motor de arranque tendrá que mover menos peso para poner en marcha el motor.
Este tip es válido incluso con temperaturas medias o altas, ya que contribuye al ahorro de energía y el motor de arranque sufre un desgaste mucho menor.
Procura no forzar el arranque. En muchas ocasiones, pensamos que por insistir manteniendo el contacto durante largo rato, el coche va a arrancar, y no es así. Si no arranca a los 5 segundos, espera al menos 30” e inténtalo de nuevo. De esta manera, la batería no perderá energía: ten en cuenta que la máxima potencia que puede ofrecer, lo hace durante los primeros segundos.
¡Deja descansar la batería para que recupere su potencia y vuelve a intentarlo!
Ahora que ya has hecho lo más difícil, te dejamos algunos consejos para conducir con seguridad tu vehículo este invierno:
Ahora ya sabes cómo arrancar el coche cuando hace frío. Aquí te dejamos otro artículo con algunos consejos para el mantenimiento de tu vehículo en invierno. ¡Hasta la próxima!
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