"El sector alimentario y textil deberá apostar por la prevención y la donación como ejes clave, y deberán anticiparse para cumplir con todos los nuevos requisitos"
23 Septiembre 2025
La Unión Europea ha aprobado una reforma de la Directiva Marco de Residuos (2008/98/CE) con el objetivo de frenar dos de los flujos de residuos más problemáticos: alimentos y textiles. Esta normativa, recientemente adoptada por el Parlamento Europeo, introduce metas obligatorias de reducción y nuevas obligaciones para los productores.
El Parlamento aprobó medidas que fijan objetivos vinculantes de reducción del desperdicio alimentario y obliga a implantar regímenes de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para textiles, con plazos de 20–30 meses para trasposición/implantación.
La reforma forma parte del paquete de medidas de la Comisión sobre economía circular; es previsible mayor desarrollo normativo futuro (especificaciones técnicas para reciclabilidad de textiles, reglas de cálculo de objetivos de desperdicio, exigencias de trazabilidad y posible restricción/limitación de exportación de textiles usados).
Magnitud del problema
Estos datos muestran la urgencia de actuar y el potencial de ahorro económico y ambiental asociado a estas medidas.
Los Estados miembros deberán lograr, antes del 31 de diciembre de 2030:
El cálculo de estas reducciones se hará respecto a la media anual del período 2021-2023.
Además, los países deberán identificar a los operadores con mayor responsabilidad en la generación o prevención de residuos alimentarios y garantizar que los alimentos no vendidos, pero aptos para el consumo, se donen de forma prioritaria.
Por primera vez, se implanta un régimen europeo de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para los textiles. Esto significa que los fabricantes e importadores deberán cubrir los costes de:
Afecta también a empresas de comercio electrónico fuera de la UE que vendan en el mercado europeo.
Al fijar las tasas, deberá considerarse el impacto ambiental de las prácticas de “moda rápida” y “ultrarrápida”, que generan grandes volúmenes de residuos de baja calidad y difícil reciclaje.
Los Estados miembros dispondrán de 20 meses desde la publicación oficial para trasponer la directiva a su legislación nacional.
Los regímenes RAP para textiles deberán estar en marcha en un plazo máximo de 30 meses. Esto significa que, en España, previsiblemente entre 2027 y 2028, los productores textiles ya estarán obligados a financiar la recogida y gestión de sus residuos.
España ya cuenta con la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que incorpora principios de prevención, jerarquía de residuos y obligaciones de planificación. La nueva directiva europea obligará a adaptar y concretar medidas (programas autonómicos, regímenes RAP nacionales y mecanismos de donación segura) en el marco de esa ley.
| Industria alimentaria y restauración | Sector textil | Administraciones públicas |
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¿Necesitas adaptarte a estas nuevas normas?
En conclusión, las nuevas normas suponen un cambio de gran calado en la gestión de residuos en Europa. El sector alimentario deberá apostar por la prevención y la donación como ejes clave, mientras que el sector textil tendrá que internalizar el coste ambiental de sus productos a través de los sistemas RAP.
En España, las empresas deben anticiparse: evaluar su generación de residuos, establecer alianzas con entidades sociales, y rediseñar sus productos y modelos de negocio hacia la economía circular. Quienes lo hagan a tiempo, no solo cumplirán con la ley, sino que ganarán en competitividad y reputación.
La colaboración con expertos como TÜV SÜD permite a las empresas no solo cumplir con la legalidad, sino también fortalecer su cultura de sostenibilidad, anticiparse a riesgos e ineficiencias de tus estrategias y te ayudarán a implantar las más efectivas adaptadas a las necesidades de tu organización.
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