Las condiciones meteorológicas adversas, como lluvia, nieve y niebla, son habituales durante la temporada de invierno. En medio de estas situaciones, la correcta utilización de las luces del coche, especialmente los faros antiniebla, se convierte en una parte esencial de la seguridad vial.
Viernes, 9 febrero, 2024
Tal como nos recuerda la Dirección General de Tráfico, el alumbrado del vehículo no sirve solo para ver en carretera, sino también para que el resto de los usuarios nos vean a nosotros. Y precisamente cuando hace niebla, la visibilidad (el hecho de ver y ser vistos) se complica bastante. Es por ello que la correcta utilización de estos faros es tan importante.
Ahora bien… ¿los utilizamos correctamente? Muchos conductores las utilizan en cualquier situación de niebla, pero… ¿es correcto? A continuación, aclaramos todas tus dudas.
Según el reglamento, los faros traseros antiniebla solo deben encenderse cuando la niebla es muy densa, ya que es el momento en el que la visibilidad se reduce más significativamente. La función de estos pilotos traseros es básicamente ser visto por los vehículos que van detrás del nuestro.
Con respecto a los faros antiniebla delanteros, las posibilidades de utilización son más amplias, pudiendo ser encendidas en las siguientes situaciones:
De hecho, las luces antiniebla delanteras se pueden utilizar también en carreteras estrechas (de menos de 6,50 metros de ancho) con varias curvas consecutivas (como un puerto de montaña, por ejemplo).
En el caso de las luces traseras, debemos apagarlas en el mismo momento en que abandonemos la zona de niebla espesa. Piensa que, de lo contrario, podemos deslumbrar a los conductores que llevemos detrás de nosotros.
Un truco para saber cuándo apagar las luces traseras antiniebla: en el momento en que empiecen a deslumbrarte las luces antiniebla de los coches que llevas delante, sabrás que es el momento de apagar las tuyas.
En cuanto a los faros antiniebla delanteros, al poder mantenerlos encendidos en situaciones más diversas, no es tan relevante el cuándo apagarlas. En caso de no ver bien la carretera, puedes dejarlos encendidos; lógicamente, si ves correctamente no tienes por qué utilizarlos.
Según recoge la normativa, "es obligatorio utilizar el alumbrado establecido reglamentariamente cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad como niebla, lluvia intensa, nevada, nubes de humo o de polvo o cualquier otra circunstancia análoga".
Esto quiere decir que debemos utilizar este alumbrado (especialmente el trasero) en las circunstancias descritas o no estaremos utilizándolo correctamente.
No hacerlo de esta manera es una infracción grave según el artículo 76 párrafo e) de la Ley de Tráfico: "Circular sin hacer uso del alumbrado reglamentario". Por lo tanto, si no utilizamos correctamente el alumbrado antiniebla, podemos ser sancionados con una multa de 200 euros.
Los faros antiniebla también se revisan en el proceso ITV, ya que forman parte del sistema de alumbrado del vehículo, y por lo tanto tiene que funcionar correctamente. Asegúrate de su correcto funcionamiento antes de pasar la inspección.
Por otro lado, en situaciones como las mencionadas más arriba, es importantísimo extremar la precaución y adaptar nuestra conducción a dichas condiciones:
Pero sobre todo mantén la calma y permanece atento a la carretera. Ahora ya sabes todo lo que necesitas para utilizar las luces antiniebla de tu vehículo correctamente. ¡Hasta el próximo post!
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