Choose another country to see content specific to your location

//Select Country

Compliance News Blog

Compliance más fácil

Responsabilidad social corporativa y un buen gobierno

 

El Buen Gobierno Corporativo y la Responsabilidad Social Corporativa adquieren cada vez más relevancia en el desarrollo de las empresas. No solo cuentan los resultados de la empresa en números, sino también el compromiso de la entidad con la sociedad y el entorno, es decir, la gestión de sus actividades más allá de sus resultados económicos.

 

responsabilidad social RSCHace unos días tratábamos en este blog la nueva exigencia legal, derivada de la entrada en vigor de la Ley 11/2018, de incluir un Estado de Información No Financiera en las cuentas consolidadas de la organización, con el fin de aportar una imagen que refleje su situación en lo relativo a Responsabilidad Social Corporativa.

 

En esta ocasión, entramos a definir conceptos como Responsabilidad Social Corporativa y Buen Gobierno, cada vez más presentes en el desarrollo de las sociedades.

 

Y es que cada vez parece estar más claro, a la hora de evaluar una sociedad, que no sólo las cuentas cuentan; no se entrará exclusivamente a ver los resultados en números, sino cómo se han obtenido éstos, qué compromisos tiene la entidad con la sociedad y su entorno, cómo gestiona sus actividades en función de objetivos que vayan más allá de lo meramente económico (y cómo un buen gobierno corporativo puede, a su vez, incrementar los resultados económicos de la empresa).

 

Podríamos, de esta manera, definir el Buen Gobierno Corporativo como la estrategia de gestión y administración de la entidad conforme a unos principios de actuación y reglas de conducta encaminados a aportar la máxima transparencia, en aras de garantizar el interés social, como vía para la creación de valor. Por su parte, la Responsabilidad Social Corporativa conformaría un compromiso voluntario por parte de la organización de integrar en su estrategia de gobierno una serie de normas internas, políticas, procedimientos, etc... destinados a la protección de aspectos ambientales, sociales, laborales, y otros ámbitos de relevancia para los grupos de interés afectados por su actividad.

 

Hablamos por tanto de unos compromisos, en principio, voluntarios y directamente derivados de la ética empresarial, que guiarían el modo de gestionar su actividad en función del impacto que esta pueda generar. El foco de atención estaría, como se mencionaba, en los grupos de interés -englobándose aquí a los empleados, clientes, proveedores, inversores, otras empresas de su ámbito de actividad, etc …- afectados por las estrategias y objetivos que la entidad se imponga, y cuyas expectativas e intereses serán el principal objeto de consideración a este respecto.

 

Son, precisamente, estos grupos de interés los que cada vez priorizan más estos conceptos derivados del Buen Gobierno Corporativo: una gestión empresarial responsable y transparente, comprometida con la sociedad y con el medioambiente, como vía para la creación de valor de la entidad.

 

La publicación de la ya nombrada ley 11/2018 pone de manifiesto cómo el ordenamiento no puede quedarse al margen de esta realidad -ya reflejada anteriormente a través de Recomendaciones de la UE, los Principios de Buen Gobierno Corporativo de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), o el Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, entre otras recomendaciones- exigiendo a las empresas transparencia a la hora de mostrar los objetivos, medidas, protocolos, etc.. que dispongan en ámbitos como la protección del medio ambiente, de los derechos humanos, o la gestión de cuestiones sociales y de personal, y cómo estas se integran en su política de negocios.

Siguientes pasos

Select Your Location

Global

Americas

Asia

Europe

Middle East and Africa