Los sistemas de mejora continua resultan claves para la supervivencia de la organización a medio y largo plazo

TÜV SÜD analiza la tendencia creciente en la demanda por parte de las empresas de normas ISO

TÜV SÜD analiza la tendencia creciente en la demanda por parte de las empresas de normas ISO

Los sistemas de mejora continua resultan claves para la supervivencia de la organización a medio y largo plazo

Analizamos la tendencia creciente en la demanda por parte de las empresas de normas ISO

Jueves, 11 de noviembre de 2021


El Día Mundial de la Calidad, que se celebra el próximo 11 de noviembre, coincidirá con el 60 aniversario de la Asociación Española de la Calidad, que ha organizado una jornada digital en la que se reunirán grandes líderes de opinión y distintos representantes institucionales y empresariales para abordar el pasado, presente y futuro de la Calidad.

 En este marco, TÜV SÜD, ha analizado la tendencia actual de la demanda de normas ISO a nivel empresarial, así como la repuesta del sector ante la crisis sanitaria de la Covid-19 y los previsibles retos de futuro que tendrán que afrontar las organizaciones para impulsar la mejora continua de su actividad.

Los expertos han coincido en señalar que el impacto del coronavirus se solventó de forma rápida, gracias a un marco normativo preexistente que definía cómo actuar ante escenarios excepcionales. “Aunque no habíamos afrontado nunca un contexto similar, la norma IAF ID 3 ya contemplaba la posibilidad de ampliar los plazos de validez o realizar auditorías remotas, por lo que contábamos con una definición inicial del procedimiento a seguir”, explica Marta Sangüesa, responsable de Certificación de Sistemas de Gestión de TÜV SÜD España y Portugal.

Miguel Ángel Ballesteros, director de Calidad de TÜV SÜD, ha destacado que “aunque la demanda de estándares normativos enfocados en seguridad y salud (ISO 45001) y seguridad de la información (ISO 27001), ha sufrido un notable aumento, siguen siendo líderes la ISO 14001 e ISO 9001, También hemos percibido un creciente interés por las normas vinculadas a los ODS. Entre ellas, destaca la ISO 20400 sobre directrices para compras sostenibles o la ISO 14045 sobre gestión ambiental y evaluación de la ecoeficiencia del sistema del producto”.

De cara al futuro, los expertos coinciden en que “las organizaciones se enfrentan a retos y cambios continuadamente, así que solo una organización con un sistema de mejora continua correctamente implantado será capaz de sobrevivir a medio y largo plazo. Aunque la base se centra en el ciclo PDCA, evidentemente, en la consecución de los objetivos intervienen herramientas ampliamente conocidas como Lean, Seis Sigma, 5S o Kaizen, que sirven de apoyo para superar las distintas fases del ciclo”, explica Sangüesa.

En cualquier caso, “debemos tener en cuenta que el sector de la certificación depende de la evolución económica del sector en el que la organización desempeña su actividad y, en la mayor parte de las ocasiones, las certificaciones tienen un carácter voluntario. Por tanto, actualmente, el principal reto sería afrontar una crisis económica. De cara al futuro, el sector también tendrá que definir cómo será la aplicación de las técnicas telemáticas una vez se supere la crisis sanitaria y el grado de contribución de los controles periódicos para minimizar esfuerzos en las auditorías anuales que se vienen realizando actualmente”, concluyen.

Cómo medir la calidad interna de una empresa
El primer paso para medir el nivel de calidad de una empresa consiste en conocer el nivel de madurez que ha guiado la implementación de los sistemas, contando con la implicación de todas las unidades productivas, técnicas y organizativas. La auditoría interna es una parte fundamental en la implantación de cualquier sistema de gestión, tanto a nivel de acreditación como de certificación. En general, las normas contemplan como requisito la auditoría interna como mecanismo para evaluar la eficacia del sistema con el objetivo de:

  • Vigilar la adecuación de procedimientos y procesos conforme a la norma en vigor.
  • Establecimiento de no conformidades y acciones correctivas que eliminen los problemas detectados.
  • Implantación y seguimiento de indicadores.
  • Establecimiento de objetivos, riesgos y oportunidades como elemento clave en la toma de decisiones.
  • Conocimiento e información a la dirección mediante, mecanismos como la revisión por la dirección.

Además, si se trata de auditoría interna en el entorno de acreditación se debe demostrar la competencia técnica del personal que realiza los trabajos (inspección, ensayo, certificación, etc.). Por tanto, en estos casos, además del conocimiento de la norma será necesario el conocimiento del campo a la hora de realizar la auditoría interna. Por ello, es habitual establecer equipos auditores multidisciplinares que abarquen la globalidad de los requisitos. La norma de calidad más extendida internacionalmente es la ISO 9001 y su implantación, en general, dependerá del tipo de empresa ya que, como norma internacional no está focalizada en un determinado sector.

Para implementar un sistema de gestión de calidad, en primer lugar, debemos conocer el estado de la compañía, así como el convencimiento de la alta dirección de implementar el sistema. Es habitual recurrir a la formación para una implantación interna de un sistema de calidad. A partir de ahí, se comenzará a desarrollar los procedimientos y documentos que serán la base de aplicación para toda la organización que se encuentre bajo ese sistema y que será objeto de la posterior certificación. Se establecerá una revisión por la dirección, así como identificación de riesgos, objetivos y oportunidades y gestión de los recursos.

Una vez se tienen desarrollados los procedimientos y establecido el sistema, será necesario realizar una auditoría interna para evaluar la eficacia de lo implementado y como paso previo a la certificación posterior. La implantación de un sistema de calidad ofrece no sólo la monitorización de las decisiones de la compañía, ayuda en la toma de decisiones. Me quedo con la frase de la introducción de la ISO 9001:2015 que indica “la adopción de un sistema de gestión de la calidad es una decisión estratégica para una organización que le puede ayudar a mejorar su desempeño global y proporcionar una base sólida para las iniciativas de desarrollo sostenible”, añade Ballesteros.

La certificación más extendida a nivel internacional es la ISO 9001 relativa a “Sistemas de Gestión de la Calidad”. No obstante, existen otras normas ampliamente establecidas y que se centran más en una actividad concreta, por ejemplo, en el campo de la automoción la IATF 16949:2016 “Requisitos de sistema de gestión de la calidad para organizaciones productoras de piezas y piezas de recambio en automoción”, o las relacionadas con el buen gobierno y la responsabilidad social como la UNE-EN ISO 26000:2021 “Guía de responsabilidad social” o la UNE-ISO/IEC27001:2001 “Tecnologías de la información”, para la seguridad de la información. “Una compañía puede estar certificada con la norma IATF 16949 para la producción de sus piezas y a su vez, como garantía de seguridad de los datos, obtener la certificación en ISO 27001 y someterse a una evaluación TISAX”, aclara Sangüesa. Por tanto, cada organización deberá decidir el tipo de certificación que quiere obtener para establecer un sistema de gestión de la calidad que le ayude a cumplir con los requisitos demandados.

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