¿Sabías que un faro roto puede hacerte “suspender” en la ITV? No se trata solo de si alumbra o no: el estado físico del faro también cuenta, y mucho.
Jueves, 24 julio, 2025
Tener un faro en mal estado puede parecer un detalle sin importancia… hasta que te presentas en la ITV y te lo echan para atrás. ¿Significa eso que un faro roto impide pasar la inspección técnica? Spoiler: en muchos casos, sí.
En este artículo resolvemos esta duda con claridad, diferenciando entre bombillas fundidas y defectos en el faro o piloto como elemento físico. También te explicamos qué dice la normativa y cómo actuar para evitar una ITV desfavorable por algo tan básico como el sistema de alumbrado. ¡Vamos allá!
No todos los fallos relacionados con las luces del coche tienen la misma gravedad. Es importante entender que no estamos hablando aquí de bombillas fundidas (eso va por otro lado y también puede afectar la inspección), sino de daños en el faro o piloto como componente físico: la carcasa, la pantalla exterior, el sellado o la estructura que lo sostiene.
Un faro roto puede incluir situaciones como:
Según el Manual de Procedimiento de Inspección de Estaciones ITV, este tipo de defectos se consideran graves si afectan a la función del faro o pueden representar un riesgo de seguridad. Y un defecto grave significa automáticamente ITV desfavorable.
Las estaciones de ITV siguen un manual técnico muy concreto. En el caso del sistema de alumbrado, se valora no solo que la luz funcione, sino que los componentes estén correctamente instalados, sujetos y en buen estado.
Cuando se detecta que un faro presenta defectos estructurales, como roturas que puedan modificar el haz luminoso o suponer un riesgo físico (por ejemplo, una arista afilada), se anota como defecto grave. También se considera así si el faro puede desprenderse en marcha, aunque esté funcionando correctamente.
Así que, aunque tu coche alumbre bien, si el faro está dañado de forma evidente, no pasarás la inspección. Si te interesa, aquí te dejamos más información sobre cómo revisamos las luces en la ITV.
Es fácil confundir estos dos conceptos, pero conviene diferenciarlos:
Ambos pueden derivar en un rechazo, pero un faro dañado siempre es más delicado, porque implica riesgo físico y compromete la seguridad del vehículo.
Lo mejor que puedes hacer es repararlo antes de la inspección. Si el faro está agrietado, suelto o tiene material faltante, es preferible sustituirlo o asegurar su correcta fijación antes de acudir a la estación.
Además, si notas que la luz “baila” o el faro no está alineado, podría haber un problema en los anclajes o en el sistema de ajuste. Revisa también que no haya humedad o condensación excesiva dentro del faro, ya que puede ser signo de una fisura.
Una revisión visual antes de la ITV puede evitarte una segunda cita, la pérdida de tiempo… y una posible sanción si circulas con en malas condiciones.
Un faro roto no es un detalle menor: puede ser motivo de ITV desfavorable, aunque el sistema de iluminación esté funcionando. En los centros de inspección valoran tanto el estado del alumbrado como su seguridad física, y un faro dañado puede representar un riesgo para ti y para otros.
En TÜV SÜD ITV te recomendamos revisar con antelación cualquier desperfecto visible en los faros o pilotos. Si detectas roturas, materiales sueltos o riesgo de desprendimiento, lo mejor es repararlo antes de tu cita. Así evitarás complicaciones, ganarás tranquilidad y pasarás la ITV a la primera.
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