Cuando ciberseguridad afecta a la produccion y seguridad personas
3 min

Cuando la ciberseguridad afecta a la producción y la seguridad de las personas

Artículo

Una alteración digital deja de ser únicamente un problema informático cuando obliga a detener una línea, modifica el comportamiento físico de una máquina o compromete una función destinada a proteger a las personas. En ese momento, la ciberseguridad pasa a ser también una cuestión de continuidad de negocio y de seguridad industrial.

 Las máquinas actuales dependen cada vez más de controladores programables, software, parámetros y comunicaciones. Una parada de emergencia, una barrera fotoeléctrica, un resguardo o un límite de velocidad pueden estar correctamente diseñados desde el punto de vista funcional y, aun así, depender de elementos digitales que deben mantenerse íntegros y disponibles.

 

De una incidencia digital a una parada o un riesgo físico

Pensemos en una máquina que debe detenerse cuando una persona accede a una zona peligrosa. Normalmente se comprueba que el sensor detecta el acceso y que el sistema de mando ordena la parada. Pero también conviene preguntarse qué ocurriría si alguien modificara la lógica del controlador, cambiara un parámetro, sustituyera una configuración válida o interrumpiera una comunicación necesaria para ejecutar esa función.

El resultado puede adoptar dos formas igualmente preocupantes. La máquina puede pasar a un estado seguro y detener la producción durante horas o días mientras se investiga y recupera el sistema. O, en el peor escenario, puede continuar funcionando de una forma distinta a la prevista y aumentar el riesgo para las personas. La empresa debería saber de antemano cuál de estos comportamientos es posible, en lugar de descubrirlo durante una incidencia real.

 

Una función segura también debe estar protegida

No basta con que una función de seguridad haya sido correctamente calculada y validada. También importa quién puede modificarla, desde qué equipos, mediante qué conexiones y con qué evidencias. Una contraseña genérica compartida, un puerto de programación accesible o una cuenta de mantenimiento que permanece activa pueden reducir la protección real del sistema y convertir una intervención menor en una parada de producción.

Por ello, deben identificarse no solo los componentes físicos, sino también aquello que permite que la función trabaje correctamente: programas, configuraciones, parámetros, señales, credenciales, archivos de proyecto y comunicaciones. Si uno de esos elementos se altera o deja de estar disponible, la máquina puede comportarse de forma diferente a la prevista, y recuperar una versión fiable puede requerir más tiempo del esperado si no existen copias verificadas y responsabilidades claras.

 

El coste de no conocer la exposición

Hasta ahora, muchas evaluaciones se han centrado en comprobar qué sucede cuando falla un componente. A partir de ahora será cada vez más necesario valorar también qué puede ocurrir cuando un elemento digital es modificado de forma accidental o intencionada. No hacerlo puede significar elegir entre mantener una máquina detenida por precaución o asumir un riesgo que no se ha analizado suficientemente.

La pregunta clave es sencilla: si mañana se alteraran el software, los parámetros o las comunicaciones de la máquina, ¿seguirían funcionando sus medidas de protección como fueron diseñadas y podría recuperarse la producción con rapidez? Si la respuesta no puede demostrarse, sería muy recomendable llevar a cabo un proceso de revisión.

  

Conoce cómo podemos ayudarte

 

Siguientes pasos

Site Selector