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La apuesta por la calidad es un factor estratégico clave en un entorno cada vez más competitivo

Gestión de la calidad en un mundo global

LOS DESECHOS PLÁSTICOS SE HAN CONVERTIDO EN UNA AMENAZA AMBIENTAL

"En la última versión, la del 2015, ha superado los límites de la propia organización, del entorno, ha incorporado el concepto de riesgo y ha sabido adaptarse a las necesidades de la empresa y del entorno" afirma Marta Sangüesa

Martes, 2 Abril 2019


El número de certificados en los distintos sistemas de gestión tienen claramente una tendencia a la alza. La preocupación por la calidad no es nueva y ya en los años veinte existía preocupación por este concepto aunque el enfoque y la extensión han sufrido una evolución constante con el paso del tiempo.

De la simple inspección de calidad a la gestión de la misma, hasta acabar convirtiéndose en un elemento imprescindible para que las empresas logren la máxima eficacia en sus productos y servicios de modo sostenido.

Para entender el origen de este concepto es preciso remitirnos al siglo XIX es decir, en los años de la revolución industrial cuando la mecanización de trabajos irrumpió en la sociedad. En este proceso, aparecen las inspecciones para supervisar la calidad de los productos. Más tarde, entre los años 30 y 50 se pasó de la inspección, a un control más global mediante el uso de la estadística. Pero es a partir de los años 80 cuando da una importancia real a la calidad que se asume como un proceso estratégico.

Es en este momento cuando aparece la evolución continuada buscando una mayor efectividad y competitividad. La calidad ya no la gestionan los inspectores sino la dirección de la propia empresa poniendo especial atención en las necesidades del cliente. A partir de ese momento, los departamentos de control y aseguramiento de la calidad pasan a ser departamentos de gestión de calidad y a depender de la dirección de la empresa en lugar de ser una parte del departamento de producción. A partir de los años 90 hasta la fecha la distinción entre producto y servicio se diluye y todo forma parte del mismo proceso. La calidad pasa a ser un concepto total y una ventaja competitiva.

La ISO 9001 marcó un antes y un después en este sentido. En 1987 se publicó la primera edición de la norma que ha sido revisada en 1994, 2000, 2008, y 2015 sufriendo así una evolución continua. Es por ello que se ha impuesto como referente dentro de la calidad, por saber evolucionar incorporando cambios de gran importancia edición tras edición.

"La calidad es un concepto global que abarca a toda la organización y su contexto y se preocupa del éxito sostenido La ISO 9001 se impone por su internacionalización y porque ha sabido crear los mecanismos de control apropiados para generar más confianza a terceros, a través de la certificaciones acreditadas, además ha sabido crecer integrándose con otros sistemas de gestión" afirma Marta Sangüesa, Responsable de la Unidad de Negocio Certificación de Sistemas de Gestión de TÜV SÜD España y Portugal.

En definitiva, es el punto de encuentro en el que se creó un marco común para la gestión de la calidad. “En la última versión, la del 2015, ha superado los límites de la propia organización, del entorno, ha incorporado el concepto de riesgo y ha sabido adaptarse a las necesidades de la empresa y del entorno” afirma Marta Sangüesa. Precisamente, la clave de la evolución de la calidad se encuentra en la capacidad de adaptación que ha tenido ante los cambios constantes que ha sufrido nuestra sociedad desde su origen en los años veinte.

La calidad va mucho más allá del cumplimiento de una serie de requisitos y normas. La calidad sirve para garantizar una mayor seguridad y reducir el riesgo. En consecuencia, de estos dos últimos aspectos, nace la confianza de terceros hacia el producto o servicio y por lo tanto hacia la empresa.
Es importante recordar que no hay sistema de gestión eficaz sin un colectivo de personas trabajando con un propósito común, y para que esto sea posible es necesario el liderazgo de la alta dirección. Todos los requisitos del sistema de Gestión de la Calidad deben integrarse con los procesos básicos de la organización, convirtiendo sus objetivos y su seguimiento en una parte fundamental de la planificación estratégica.

Los retos de futuro de la calidad es seguir en permanente evolución y actualización, solo de esta manera se podrá seguir dando respuesta a la competitividad de los mercados actuales. Los métodos de control deben avanzar al mismo ritmo que los procesos de elaboración de los productos y las nuevas tecnologías, pues de esta evolución depende la posición competitiva de muchas empresas así como su futuro. En definitiva, apostar por la calidad significa avanzar hacia el desarrollo y la excelencia.

Referencias Bibliográficas

Marta Sangüesa, Ricardo Mateo Dueñas, Laura Ilzarbe Izquierdo. (2019). Teoría y práctica de la calidad. Madrid: Paraninfo.

Antonio Escudero. (1997). La revolución industrial. Madrid: Anaya.

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